Y nadie te enseñó a tener las conversaciones que silenciosamente definen tu futuro personal y laboral
Soy Damián Kaplan, doctor en Psicología, psicoanalista vincular y especialista en psicodrama.
Y te entiendo: si ya intentaste cambiar y no pudiste. Si leíste, hablaste, reflexionaste… pero al final terminaste en la misma.
Porque el cambio no se da en la cabeza: se da entre la acción y la reflexión.
Yo lo descubrí en carne propia. Siempre fui racional, analítico. Mi manera de “enojarme” era escribir un artículo sobre la ira. Hasta que me crucé con el psicodrama.
La primera vez pensé: “esto es un delirio, no es serio”. Pero después vi algo que me dejó pensando: gente que al representar una escena se conmovía y cambiaba en ese mismo momento.
Me animé también, y ahí entendí: hay cosas que no se resuelven pensando o hablando, solo viviéndolas.
Desde entonces, me dedico a acompañar a otros, a atravesar escenas temidas y abrir paso a las deseadas. En el medio traigo todo lo que me gusta: la literatura, el teatro, el deporte, el dibujo, la filosofía. Mundos distintos que me ayudan a pensar y a ensayar la vida con otros.
En mis grupos y programas la propuesta es clara: animarse a explorar sin miedo a las consecuencias. Como un simulador de vuelo, pero para la vida cotidiana.
Podés frenar una escena justo en ese momento incómodo y ensayar otra respuesta. Podés cambiar de rol y mirar con los ojos del otro.
Podés verte desde afuera y sorprenderte con lo que nunca habías notado.
Acá no vas a hablar de lo que te pasa, vas a vivirlo de otra forma, con palabra incluidas.
Y cuando eso pasa, el cambio deja de ser idea y empieza a ocurrir.